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Enfermedades neurodegenerativas: ¿la creatina mejora la cognición?
Enfermedades neurodegenerativas: ¿la creatina mejora la cognición?
La creatina ha pasado de ser un suplemento para deportistas a perfilarse como un modulador del metabolismo energético cerebral con un gran potencial terapéutico, aunque la evidencia aún no es robusta
Por Adam Martín Skilton CONSUMER 24 de enero de 2026
La creatina es eficaz para mejorar el rendimiento físico en deportes de alta intensidad y corta duración, siempre que se utilice en las dosis recomendadas y en personas sanas. Sin embargo, fuera del ámbito deportivo, los posibles beneficios de este suplemento en otras áreas de la salud, como la función cognitiva o ciertas enfermedades, todavía están en investigación y, por el momento, no hay suficiente evidencia científica para recomendar su uso generalizado en estos casos. En ello ahondamos a continuación.
Creatina vs. enfermedades neurodegenerativas
La creatina ha pasado de ser un suplemento para deportistas a perfilarse como un modulador del metabolismo energético cerebral con un gran potencial terapéutico. Aunque la evidencia no es robusta, algunos ensayos son prometedores.
En concreto, los estudios en enfermedades neurodegenerativas ofrecen evidencia matizada, es decir, que debe ser interpretada con cuidado. Estos trabajos apuntan que la creatina puede:
- Mejorar funciones cognitivas, como la memoria en el trabajo y el razonamiento bajo condiciones de estrés energético (privación de sueño, falta de oxígeno en el cerebro y fatiga mental).
- Funcionar como neuroprotector en modelos de isquemia y daño neurológico, al asegurar que las neuronas tengan suficiente energía para sus funciones vitales y reducir la producción de radicales libres en las neuronas.
- Aportar posibles beneficios en fases tempranas de párkinson y la enfermedad de Huntington. Los ensayos no han demostrado de forma concluyente que frene estas enfermedades, pero sugieren posibles beneficios en fases tempranas.
Precauciones con la creatina
No todas las personas necesitan creatina: si llevamos una alimentación equilibrada, hacemos ejercicio con regularidad y mantenemos un estilo de vida saludable, probablemente no necesitemos tomar suplementos adicionales. Es muy importante consultar siempre con un profesional sanitario antes de empezar a tomar creatina, especialmente si tenemos alguna enfermedad o tomamos otros medicamentos.
Además, es recomendable elegir productos de calidad, de marcas reconocidas y certificados por organismos oficiales, para evitar productos contaminados o mal etiquetados. No hay que dejarse llevar por los mitos: en personas sanas, la creatina no daña los riñones ni el hígado, ni causa retención de líquidos significativa, pero si experimentamos algún efecto adverso, lo mejor es suspender su uso y consultar a un especialista.
Hay que recordar que la base de la salud es una buena alimentación, el ejercicio regular y un buen descanso; los suplementos solo son necesarios en situaciones muy concretas y siempre bajo supervisión profesional.
Creatina: del laboratorio a Barcelona 92
En marzo de 1992, los investigadores Roger C. Harris y Eric Hultman llamaron al empresario británico Steve Jennings, fundador de una marca de nutrición deportiva, y le plantearon un reto concreto: desarrollar y lograr la aprobación de un producto de creatina en apenas 120 días, para integrarlo en la estrategia nutricional del equipo olímpico británico de cara a los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona.
Según los datos de Harris, la carga de creatina podía aumentar de forma notable los depósitos musculares y ofrecer, bien gestionada, una mejora del rendimiento deportivo de entre el 1 % y el 3 %. En el contexto de una competición, esos porcentajes pueden ser la diferencia entre quedarse fuera del podio o ganar un oro.
En solo 47 días, tuvieron listo el producto, unas pastillas efervescentes de creatina que se incorporaron al plan nutricional del equipo británico antes de los Juegos. El secreto saltó a la luz el 27 de julio de 1992, cuando un periodista publicó en The Herald Scotland que los atletas británicos estaban usando una nueva sustancia que podría “cambiar el deporte para siempre”.
Poco después, el equipo británico cerró los Juegos con cinco oros, y la creatina pasó, en cuestión de meses, de ser un tema de laboratorio a convertirse en el suplemento estrella del rendimiento deportivo.






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