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Productos que prometen reducir el colesterol
Productos que prometen reducir el colesterol: ¿son ciertos sus mensajes?
Los productos que aseguran bajar el colesterol están en auge. Pero ¿son realmente eficaces? ¿Cuánto colesterol son capaces de reducir? Analizamos cuatro productos para comprobarlo
Por Beatriz Robles Martínez Consumer 23 de febrero de 2026
https://www.consumer.es/alimentacion/productos-prometen-reducir-colesterol-son-ciertos-mensajes
El colesterol que circula en la sangre se ha convertido en una preocupación habitual por su relación directa con el riesgo cardiovascular, en un contexto en el que las enfermedades del corazón siguen siendo la principal causa de muerte en la Unión Europea. El dato que arrojan los análisis clínicos suele ser el punto de partida para que muchas personas se planteen cómo reducirlo. En ese escenario, la industria alimentaria despliega una oferta de soluciones rápidas, accesibles y, en apariencia, sencillas: bastaría con incorporar un producto concreto a nuestra rutina diaria para mejorar los valores de colesterol.
Hay varias declaraciones sobre el colesterol en los alimentos, pero no son homogéneas ni equivalentes. Algunas se limitan a afirmar que el producto contribuye a mantener niveles normales de colesterol en sangre, una formulación que encaja dentro de las denominadas declaraciones de propiedades saludables. Otras van un paso más allá y sostienen que su consumo reduce los niveles de colesterol, lo que implica una declaración de reducción del riesgo de enfermedad. En ambos casos, se trata de mensajes sujetos a regulación y no de afirmaciones que puedan formularse libremente.
Bajo este marco normativo conviven en el mercado productos muy distintos entre sí, con composiciones y mecanismos de acción diversos, que aseguran ayudar a controlar el colesterol. La variedad de propuestas contrasta con la confusión del consumidor, obligado a interpretar mensajes que no siempre están claros.
¿Qué respaldo científico tienen estas afirmaciones? ¿Hasta qué punto estos productos consiguen reducir realmente el colesterol en sangre? Analizamos cuatro productos con cuatro formulaciones diferentes para saber cómo funcionan y si son eficaces.
Bebida Flora Folic B
👉 “Cuida tu colesterol en niveles normales”
La normativa permite usar esta declaración en alimentos ricos en ácidos grasos insaturados, es decir, aquellos en los que al menos el 70 % de las grasas sean insaturadas y estas aporten más del 20 % de la energía total del producto. Esta bebida cumple estos requisitos gracias a los aceites vegetales de girasol y de maíz que se le han añadido.
Esta declaración indica que si en nuestra dieta sustituimos las grasas saturadas (las menos saludables, presentes en carnes, embutidos y bollería) por grasas insaturadas como las de este producto, podemos ayudar a mantener el colesterol en valores normales. Sin embargo, esto no significa que esta bebida reduzca el colesterol si ya lo tenemos alto. Su beneficio está en ayudar a mantener el colesterol dentro de los valores normales, siempre que se cumpla la condición de reducir las grasas saturadas.
👉 “Reduce el colesterol de forma 100 % natural”
Esta declaración se justifica porque esta margarina contiene esteroles vegetales, sustancias que se encuentran en pequeñas cantidades en alimentos como aceites vegetales, frutos secos y cereales, y que ayudan a bloquear parcialmente la absorción del colesterol en el intestino.
Como indica la normativa, la etiqueta refleja que para bajar el colesterol hay que ingerir a diario entre 1,5 y 2,4 gramos de esteroles vegetales durante 2-3 semanas. Dado que ProActiv contiene un 5,4 % de estos compuestos, se deberían consumir entre 28 y 44 gramos al día, lo que equivale a 2-4 cucharadas soperas. Al tomar esa cantidad, también se ingieren entre 2 y 3 gramos de grasas saturadas.
¿Cuánto colesterol podemos reducir? Si se siguen las indicaciones del fabricante para reducir el colesterol, una persona que tenga 250 mg de colesterol/dl, conseguiría una bajada de entre 17,5 mg y 25 mg. Por lo tanto, aunque tome de dos a cuatro cucharadas soperas de ese untable vegetal al día, sus valores de colesterol continuarían siendo muy elevados: de entre 232,5 mg/dl y 225 mg/dl.
👉 La misma promesa, otro compuesto
Estas galletas llevan una declaración similar al untable vegetal Proactiv (“ayuda a reducir el colesterol de forma 100 % natural”), pero su efecto se debe a otros compuestos vegetales. En este caso, este beneficio se atribuye a los betaglucanos de avena.
La normativa permite hacer esta declaración siempre que el producto aporte, al menos, 1 gramo de betaglucano de avena por ración y se advierta de que el beneficio se obtiene al tomar, como mínimo, 3 g diarios de este compuesto.
Para alcanzar la ingesta de 1 gramo de betaglucano se deben comer cuatro galletas (52 g), lo que implica que el beneficio se obtiene tomando cada día 12 galletas (156 g), es decir, más de dos tercios de la caja. Esto significa ingerir 675 kilocalorías diarias procedentes únicamente de las galletas, lo que equivale aproximadamente a un tercio de la ingesta energética diaria de un adulto. A ello se suma un aporte de 30 gramos de azúcares libres, que supera, por sí solo, el límite máximo diario de 25 gramos establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los 3 gramos de betaglucanos de avena se pueden obtener directamente de 60 g-80 g copos de avena integrales, que sí es un alimento que puede formar parte de nuestra dieta diaria.
👉 Una declaración sin demostrar
En la Unión Europea, las declaraciones sobre beneficios para la salud en los alimentos están reguladas y deben estar respaldadas por estudios científicos. Sin embargo, hay una excepción para los compuestos botánicos: si una empresa solicita permiso para hacer una declaración, puede usarla de forma provisional, aunque todavía no se haya comprobado completamente su eficacia.
Este es el caso del té verde, al que se le permite decir que “ayuda a mantener niveles normales de colesterol”, aunque la evidencia científica aún no es definitiva. Lo mismo ocurre con la alcachofa, que en este producto se presenta como que “contribuye a mantener los niveles normales de lípidos en sangre”.
Otros ingredientes de la infusión, como la ortiga o el arándano, no tienen declaraciones específicas sobre el colesterol.
En definitiva, todavía no hay pruebas sólidas de que los ingredientes de este producto realmente ayuden a reducir el colesterol o a mejorar la salud cardiovascular.
💡 Consejos antes de comprar
Antes de dejarnos llevar por las promesas de los productos que dicen reducir el colesterol, hay que tener en cuenta estas recomendaciones para tomar una decisión informada:
- Leer bien las etiquetas
No todas las frases significan lo mismo. “Ayuda a mantener niveles normales de colesterol” solo indica que el producto puede ayudar a que el colesterol no suba, pero no lo reduce si ya está alto. “Reduce el colesterol” puede usarse si el producto contiene ingredientes específicos (como esteroles vegetales o betaglucanos) y en la cantidad adecuada.
- Valorar la cantidad necesaria para notar el efecto
Para que estos productos sean efectivos, normalmente hay que consumir una cantidad diaria concreta que, en ocasiones, puede ser poco realista o implica tomar demasiadas calorías, azúcares o grasas saturadas.
- Fijarse en el precio y el procesamiento
Muchos de estos productos son más caros y están más procesados que los alimentos frescos y naturales que también ayudan a controlar el colesterol, como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales.
- Desconfiar de promesas poco claras o demasiado optimistas
Algunas declaraciones sobre ingredientes botánicos están permitidas de forma provisional, aunque no hay pruebas sólidas de que realmente reduzcan el colesterol.
- No sustituir una alimentación saludable por estos productos
Su efecto suele ser limitado y nunca reemplaza los beneficios de una dieta equilibrada, ejercicio regular y hábitos saludables. No hay que usar estos productos como excusa para descuidar nuestra alimentación general. Y si tenemos el colesterol alto, hay que consultar al médico.






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